El «Contador de la Maña»

Es un güey que conozco desde hace meses. El pendejo primero me salió con que estudiaba Relaciones Internacionales, pero luego, en otra plática, me soltó su verdadera «aspiración profesional»: su sueño dorado es estudiar Contabilidad para ser el contador de algún narco, hacerse millonario y, claro, aprender a lavar dinero. Con ese currículum y escuchando puro «PRC» de Peso Pluma o al Chino Pacas todo el día, ¿qué chingados podía esperar yo?

El caso es que en otra ocasión le pregunté dónde estudiaba y, muy mamón, me soltó que en la Anáhuac. Yo, desconcertada y con mis prejuicios a flor de piel, le pregunté por el plantel. Me dijo que era el de Los Reyes La Paz. Yo le cuestioné por qué no se metió al de la Roma, que le quedaba a un paso de lo que era el Patrick Miller, ahí donde se armaban los duelos de High Energy y el Italo Disco bien pesado. El muy brillante me dijo que ni sabía que ese plantel existía, que en el suyo estaba «muy bien» porque ya conocía todo.

Pasaron los días y, mientras checaba en Maps a dónde ir a comer el fin de semana, me acordé de su dichosa universidad y me puse a googlear. Dije: «A ver, ¿cómo es posible que un güey que trabaja hasta la Doctores se atraviese media ciudad hasta Los Reyes, en el Estado de México, en lugar de un plantel más cerca del trabajo?».

Busqué la famosa escuela y, ¡oh, sorpresa!, sí hay una «Anáhuac» en Los Reyes, pero se llama Instituto Anáhuac del Estado de México. Ahí fue cuando dije: «¡A huevo!». Ya decía yo que estaba muy raro ver a este malandro en la Anáhuac de prestigio; ya me lo imaginaba entrando a la Anáhuac del Pedregal con su tatuaje enorme de una pistola en la mera cabezota que le abarca media jeta, mientras suena de fondo «Lady Gaga» a todo volumen.

El güey juraba que me estaba apantallando con su vida de «próximo gran lavador», pero ni que yo estuviera tan pendeja para no darme cuenta de que su realidad es tan pirata como los corridos que pone en la bocina de tres pesos que tiene afuera de su tienda.

Ni que fuera buchona para enredarme con este fulano.